LA " CAZA DE TESOROS"
Del latín thesaurus, que a su vez deriva de un vocablo griego, un tesoro es una cantidad de dinero, objetos preciosos u otros valores que se encuentra guardada u oculta. Los tesoros suelen ser asociados a las historias de piratas, donde los bucaneros ocultaban cofres con oro en islas y otros lugares secretos, para poder ir a buscarlos en el momento apropiado.

Otro uso de la noción de tesoro hace referencia a aquello que es valioso, digno de estimación o de mucho precio.
LOS BUSCADORES de tesoros de hoy no se asemejan en nada a esos desaliñados personajes de antes que vemos en las películas. La mayoría de ellos es gente común y corriente que para fines de diversión principalmente, llevan consigo aparatos localizadores electrónicos cuando salen de excursión al campo.
La búsqueda de tesoros con detectores electrónicos de metales no sólo es una gran diversión sino que puede ser muy lucrativa. En los "rastros" o mercados de artículos viejos puede uno encontrar una profusión de artículos localizados con estos aparatos electrónicos: armas de fuego, botones, llaves, hierros para marcar ganado, cartuchos de municiones, cañones, medallas, monedas de oro y de plata, viejos clavos de cabeza cuadrada, etc. Pero lo que más busca la gente son las monedas antiguas. Hasta las monedas modernas más comunes valen por lo menos lo que indica su denominación, mientras que las monedas antiguas pueden valer muchísimo más.
Tampoco hay que viajar muy lejos 'para dedicarse a la búsqueda de tesoros. Hasta, en el propio jardín de su casa puede usted encontrar tesoros ocultos. Y se trata de una afición en la cual pueden participar todos los miembros de la familia: Los detectores de metales son tan sencillos que cualquier niño capaz de alzar uno de ellos puede utilizarlo sin problema alguno.
Su casa, especialmente si es antigua, puede ser un buen sitio donde localizar tesoros ocultos. Tras las paredes, bajo los cimientos y hasta en el interior de las barandillas de las escaleras puede haber escondites de artículos valiosos. En los garajes, las escaleras, las áreas bajo los árboles y cualquier otro sitio donde se hayan sentado o hayan trabajado personas puede haber tesoros ocultos que varían desde viejas monedas hasta un destornillador que se perdió hace 10 años.
Los parques y las playas también son lugares propicios para localizar monedas antiguas. Pero, a no ser que silencie usted los sonidos del detector con audífonos, todos en su derredor podrán saber con exactitud dónde ha encontrado algo. Además. estos ruidos pueden molestar a otras personas. Es por esto que en muchos parques y playas se prohíbe el uso de detectores de tesoros. Otra razón por la cual se prohíbe su empleo es que muchos dejan huecos en el suelo al cavar la tierra.
Casi todos los detectores, excepto los de precio más barato, tienen tres métodos para indicar cuándo han hecho un hallazgo: Un altavoz, un clavijero de audífono (el cual desconecta al altavoz) y un medidor (que proporciona una mejor indicación del tamaño y la profundidad del hallazgo).
Tus diamantes no se hallan en
montañas lejanas o en mares recónditos;
están en el jardín de tu propia casa;
sólo tienes que desenterrarlos.
Russell H. Conwell
EL MEJOR TESORO